Vidiv Eventos,
de cero a producto .
Resumen del proyecto
De cero a producto en pandemia.
Marco visual del proyecto
Gente conectada, sin presencia.
Vidiv Eventos nació en 2020 para resolver un problema concreto: los eventos online masivos eran fríos, unidireccionales y deshumanizantes. Cientos de personas conectadas pero sin presencia real.
Era 2020. La pandemia había empujado todas las conferencias, clases y encuentros a la pantalla, y la pantalla los había aplanado. El problema no era técnico — la infraestructura existía — sino humano: la gente estaba ahí pero no estaba.
Hacer visible lo invisible.
La propuesta era radical en su simplicidad: representar a cada asistente como un círculo en un espacio compartido. Un pad de emociones permitía reaccionar en tiempo real, y los círculos cambiaban de color según las emociones del grupo, haciendo visible algo que en los webinars tradicionales era invisible: el estado emocional de la sala.
Iteramos sobre el producto añadiendo funcionalidades que profundizaban esa humanización: solicitud de turno de palabra para involucrar a los asistentes, chat, envío de enlaces contextuales durante la conversación.

Con el tiempo identificamos que el caso de uso más sólido era la formación. Eso nos llevó a rediseñar el espacio para adaptarse dinámicamente al tamaño del grupo.
Hacer visible algo que en los webinars tradicionales era invisible: el estado emocional de la sala.
Decisiones.
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Un círculo por asistente.
Cada persona conectada como un círculo en el mismo espacio compartido. La presencia reducida a su unidad mínima: suficiente para saber que había alguien ahí, sin ocupar la pantalla cuando eran cientos.
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Un pad de emociones compartido.
Un control para reaccionar en tiempo real. Los círculos cambiaban de color según las emociones del grupo, haciendo visible algo que en los webinars tradicionales era invisible: el estado emocional de la sala.
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Turno de palabra, chat y enlaces.
Iteraciones que profundizaban la humanización. Solicitud de turno para involucrar a los asistentes, chat abierto, envío de enlaces contextuales durante la conversación.
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El caso de uso real era la formación.
Con el tiempo identificamos que el caso de uso más sólido era la formación. El producto encontró su mejor versión ahí: grupos más pequeños, más constantes, con motivo para estar presente.
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Un espacio que se adapta al grupo.
Rediseñamos el espacio para escalar dinámicamente. En eventos íntimos mostrábamos la cara o el vídeo de los asistentes, aumentando la cercanía. En eventos masivos, el espacio priorizaba el contenido sobre la presencia individual.
Lo que se quedó.
Vidiv Eventos sirvió su función: encontrar un caso de uso real, entrenar al equipo en diseño de producto bajo presión, y dejar una base técnica — infraestructura de WebRTC, baja latencia, orquestación de sala — que más tarde haría falta para otra cosa.
Sin Vidiv Eventos no habría Vidiv Agentes. Cuando el producto no encontró product-market fit, el equipo no partió de cero: partió con infraestructura, con un método, y con una lección concreta sobre dónde está la humanización de una pantalla.